Hablando con Jorge Sánchez De Castro

Jorge Sánchez De Castro es Licenciado en Derecho y en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid. Es un abogado, ESCRITOR y amigo a quien conocí gracias a mi padre, y con quien he tenido la oportunidad de seguir colaborando en los últimos años.

Destaco su extraordinaria capacidad para expresarse con naturalidad y por hacer que, al conversar con él, uno se sienta verdaderamente escuchado. No es casual: quien sabe escuchar suele haber construido una base de conocimiento sólida y bien asentada.

 

Jorge, estamos viendo que la Unión Europea se encuentra hoy en medio de varios conflictos bélicos, y me gustaría conocer tu opinión sobre lo siguiente: ¿en qué medida una postura más belicista o más pacifista por parte de la Unión Europea podría acelerar o frenar la integración de nuevos países?

 

Javier, en mi opinión, el belicismo parece presentarse como el método idóneo para la expansión del poder, puesto, como escribe Bertrand de Jouvenel en Sobre el Poder. Historia natural de su crecimiento, “la guerra sigue al avance del poder y todo aumento de poder sirve a la guerra, pues pone en marcha a los retardatarios para galvanizar el proceso totalitario”. Y esa parece ser la vía alemana para controlar Europa.

En cuanto al pacifismo, considero que encierra un idealismo peligroso. Sin embargo, también creo que entre el pacifismo y el belicismo existe una alternativa que Europa ha ido abandonando, pese a que fue precisamente uno de los fundamentos de su creación: la seguridad colectiva; es decir, la idea de que nadie está seguro si no lo están todos.

En otras palabras, la seguridad no debería entenderse como un juego de suma cero, en el que unos sólo ganan seguridad a costa de la inseguridad de sus vecinos.

Esa seguridad colectiva que los fundadores de la UE creyeron encontrar en la cooperación económica, creo que debe ser retomada y actualizada por una Europa inmersa en un mundo multipolar que la necesita con urgencia, si no quiere volver a una dinámica de guerras de todos contra todos, en la que parece que estamos entrando.